Ningún amigo podía acompañarme y era la primera mañana, en mucho tiempo, que tenía libre. No me quedaba otra.
Dejé la factoría de obleas más moderna de Cipérez y cogí el camino de Traguntía. Ni un alma en los ocho primeros kilómetros, prácticamente la distancia a ese primer pueblo. Robles, granito, paredes para separar fincas muy bien trabajadas, pastos, charcas , vacas… Y flores, mariposas y saltamontes. (Continuación).
Del Cámbrico al Carbonífero. (Tomado del Mapa Geológico Continuo de España. IGME).
En la carretera de Traguntía a Vitigudino: El Cuartón de Ines Luna.